Los mitos, dicen, nos explican el orden de las cosas, suponen la base de ciertas estructuras y acciones.


Detrás del mito de Apolo y Dafne, una historia que ha inspirado numerosas obras a lo largo de la historia del arte, encontramos una ninfa que huye de la persecución del dios porque no quiere corresponder a su amor. Y sólo consigue librarse del acoso de éste convirtiéndose en un árbol.


Por todas las Dafnes que no han podido convertirse en laurel.