Este año he llevado a cabo un proyecto muy especial para mí. He sido la encargada de coger el testigo de Milòs Gras, escultora y creadora de los premios Fidem desde que éstos nacieron, hace 24 años, y que nos dejaba este verano, después de luchar como una gladiadora.

Crear los galardones ha representado para mí un reto y un gran honor. He disfrutado del camino y he puesto mi corazón en ellos. El trofeo representa una figura femenina, y está inspirada en el KINTSUGI, una técnica artesanal japonesa que consiste en reparar objectos de cerámica, uniendo los fragmentos con oro y resaltando esas grietas. En este caso, he querido extrapolarlo a la mujer y la belleza de sus cicatrices. Expresa la capacidad de aceptación y superación. Porque en lugar de rompernos, estas fisuras nos transforman y nos dan aún más valor.

En este audiovisual os muestro cómo fue el proceso creativo. Espero que os transmita el amor con el cual realicé los premios.

Realización y edición: Quim Hierro